anduve errante por la sombra del año
con la camisa arremangada, sin botones
y la alegria de saberme ignorante
de las cosas mas sublimes del enjambre
tanto fue asi esta cuestion
que nunca pregunte porque atarlo con alambre
anduve muchas horas por la plaza
con las baldosas manchadas por la ausencia
salpicadas de vacio y de bulliciosos silencios
hasta que decidido fui a tu encuentro
creo que fue en la calle de septiembre
ahi donde no suele dar la sombra
y lo atardeceres son anaranjados
creo que el ascensor me abrio tu paso
y tu puerta despejada de oscuridad
me condujo lentamente
hasta el ultimo hueco de tu primer beso
el que no se olvida en toda la eternidad
hasta sentir como el huracan de tus caricias
despiertan mis pasiones habitantes
en el septimo piso del paraiso
donde se herrumba el espejo de los pecados
sin dejar entreveer que he sido excomulgado
de la religion de los adoradores del desamor
anduve entre tus piernas alargadas
entre la filigrana de tu pubis sonrosada
o en el final de tu espalda humedecida
por el danzar constante de mi lengua
que pone y saca la cerda de su pincel
del tintero tuyo mas astral
y en el agotamiento de tu palabra
en la cascada de tus verbos
durmiendome en los senos de tu predicado
con el texto excitante de un te quiero
anduve y ahora estoy detenido
en el descanso de tus brazos
ahi quiero descansar eternamente
anduve y decidi que era suficiente
viernes, 31 de diciembre de 2010
miércoles, 29 de diciembre de 2010
AMANECIENDO
Amanecí con los ojos cerrados
Conteniendo el viento
Evocando las formas de una silueta
Con el incendio prisionero
El que hizo posible consumar
Unas fronteras de hembra en sueño
El que sobrevivió a las aguas de ese cántaro
Por el que nadaron los gemidos
Bracearon alocadas las palabras
Se dislocaron los significados
Resucitaron en su pesebre algunos verbos
Amanecí con las alas escaldadas
Con escalones de años perdidos
Con la explanada de tu vientre en bandeja
Con dos senos prominentes como soles
Con las aureolas como arco iris
Con esos pezones como fresas de esta aurora
Amanecí después del insomnio
De una noche incinerada en imprecaciones
Me mire las manos que despertaban
Los dedos que buscaban la fuga
Hacia el campo cálido y conocido
Hacia las oquedades de esa mañana
Y los parpados cedieron
Los ojos míos conquistaron la mirada
Lo que es casi igual a un nuevo nacimiento
Refundaron los objetos
Resignificaron a los sujetos
Vieron que no eras falsedad de una vigilia
Sino realidad concreta de este día
Vieron la cercanía de tus poros sexuados
Los médanos nuevos de tus nalgas
Vieron las gaviotas de tus piernas
E imaginaron un vuelo colosal
Sin tiempo, sin apremios
Simplemente deslizarse por el aire de tus labios
O capturar varios de tus dulces besos
Conjeturaron que ángeles le darían la luz
En que festividad de este lugar vacio
Podrían degustar el vino de tu aroma
En la áspera necesidad de realizarse
Más al escuchar aquella poesía
Me instaron a abrir el alma en esa madrugada
Arrebatándome la ultima coraza
Ahora libre al amor en esta alborada
Como juglar que escribe sus memorias
Con la pluma de una dama enamorada
NO SE SI ES UN SUEÑO...
No se si es un sueño
Más me creo en el infierno
Aunque dudo
Creo que en realidad no es el averno
Es tan poco simbólico e innegable
Como navaja hundida en la faringe
Adentro quema, todo se astilla
Parece que voy a evaporarme
Pero se no ha de ser así
Solo es una súbita mudez
Buscando tomarte de algo
Porque estoy en caída libre
Sin poder hablar, ni escribir
Miseria viva rondando en el espejo
Mientras miro a los que mueren de hambre
Revolviendo en el basural de las promesas
Las vísceras parecen inútiles
Órganos acalambrados por el desuso
Celebro la apertura a lo que no esta
Veo como crece la rebelión de los desheredados
El mendrugo de pan ya no alcanza
La mezquindad de la alfabetización tampoco
No cura las heridas tanto desamor
El cielo comienza a ensombrecerse
Hoy lo imposible es estar en cualquier lado
Veo despojos que se arrastran hacia la abundancia
Soy un testigo miope de algún resplandor
Quizás un principio de alborada
O solo una garua que no ahogue el principio
La raíz putrefacta de este artefacto
A este enjambre llamado sociedad
Tú me haces una inofensiva vista
En el cafetín del retorno del viejo vizcacha
Ahí me encuentras sumergido
En el embriagante licor de mis palabras
Las pronuncio, las amontono
Las proclamo en medios de aplausos
De ancianos sabios, sordos y mancos
El Olimpo hoy es discepoliano
Y te veo caminando sobria
Acompañándome en este instante
En el que dirijo a los que he invocado
Mientras avanzamos como si hiciéramos el amor
En medio de la plaza mayor
La de las rondas de la locura
Cada jueves mientras me desbarranco
De tu mano femenina y húmeda
Subo los peldaños que me sacan
Hasta tu continente abierto y franco
No se si es un sueño pero decido no despertar
Más me creo en el infierno
Aunque dudo
Creo que en realidad no es el averno
Es tan poco simbólico e innegable
Como navaja hundida en la faringe
Adentro quema, todo se astilla
Parece que voy a evaporarme
Pero se no ha de ser así
Solo es una súbita mudez
Buscando tomarte de algo
Porque estoy en caída libre
Sin poder hablar, ni escribir
Miseria viva rondando en el espejo
Mientras miro a los que mueren de hambre
Revolviendo en el basural de las promesas
Las vísceras parecen inútiles
Órganos acalambrados por el desuso
Celebro la apertura a lo que no esta
Veo como crece la rebelión de los desheredados
El mendrugo de pan ya no alcanza
La mezquindad de la alfabetización tampoco
No cura las heridas tanto desamor
El cielo comienza a ensombrecerse
Hoy lo imposible es estar en cualquier lado
Veo despojos que se arrastran hacia la abundancia
Soy un testigo miope de algún resplandor
Quizás un principio de alborada
O solo una garua que no ahogue el principio
La raíz putrefacta de este artefacto
A este enjambre llamado sociedad
Tú me haces una inofensiva vista
En el cafetín del retorno del viejo vizcacha
Ahí me encuentras sumergido
En el embriagante licor de mis palabras
Las pronuncio, las amontono
Las proclamo en medios de aplausos
De ancianos sabios, sordos y mancos
El Olimpo hoy es discepoliano
Y te veo caminando sobria
Acompañándome en este instante
En el que dirijo a los que he invocado
Mientras avanzamos como si hiciéramos el amor
En medio de la plaza mayor
La de las rondas de la locura
Cada jueves mientras me desbarranco
De tu mano femenina y húmeda
Subo los peldaños que me sacan
Hasta tu continente abierto y franco
No se si es un sueño pero decido no despertar
domingo, 26 de diciembre de 2010
viernes, 24 de diciembre de 2010
AHORA VIDA!
Ahora
En el minuto ultimo
Cuando el mundo se evapora
Cuando la espesa bruma de las horas
Borran los recuerdos de no hace tanto
Aquellos que quizás inspiraron alguna poesía
O me sumergieron en el insomnio de esa aurora
Que hacen que me sienta extranjero
En la patria propia
Con un pueblo de letras desfilando
En medio de la humareda de algún feriado
En el que no vislumbro más allá de lo inmediato
En el que siento a la muerte acobardada
Tanto peso
Tanta densidad de sueños atorados
En el desorbitado espacio
En el que nacen los versos
De poemas nuevos
Enamorados
Aunque se hayan alimentado
Del dolor, del sufrimiento del bardo
Escritos en las mesas marcadas por el alcohol
Como círculos de un infierno etílico
Ahora digo
Se me antoja que me he ganado el derecho
A transitar la vida por la vereda del sol
No por la de las sombras
Por esas calle y alamedas pobladas de seducciones
O en el vergel de este tiempo de mi vida
En el que decido ponerle amor
A mis palabras, a mis estrofas
En el que me apropio del sentido
Del significante de los signos del silencio
Cuando las baldosas que te esperan
Están amasadas de segundos, de minutos
De tiempo pleno que no existe
Como de la inexistente plenitud de mis espacios
Pero se
He aprendido
Con las manos doloridas
El alma deshilvanada
Que soy un hombre de destiempo
Viviendo en los bordes mismos de la locura
En el exacto limite de tu pueblo
Donde nos fundimos para hacer un continente
De brazos, piernas, bocas, labios y miradas
Mientras las olas de un azulado océano
Bañan las playas de mi ventana
Mojan suavemente el vidrio de mi espejo
Rondan ligeramente el laberinto de mi olvido
Hasta darle muerte al minotauro
En las ficciones de tus formas
Como un golem de amor en primavera
Cuando se produce el milagro de que tu país
Se rinda pleno a este amor como una hoguera
En el minuto ultimo
Cuando el mundo se evapora
Cuando la espesa bruma de las horas
Borran los recuerdos de no hace tanto
Aquellos que quizás inspiraron alguna poesía
O me sumergieron en el insomnio de esa aurora
Que hacen que me sienta extranjero
En la patria propia
Con un pueblo de letras desfilando
En medio de la humareda de algún feriado
En el que no vislumbro más allá de lo inmediato
En el que siento a la muerte acobardada
Tanto peso
Tanta densidad de sueños atorados
En el desorbitado espacio
En el que nacen los versos
De poemas nuevos
Enamorados
Aunque se hayan alimentado
Del dolor, del sufrimiento del bardo
Escritos en las mesas marcadas por el alcohol
Como círculos de un infierno etílico
Ahora digo
Se me antoja que me he ganado el derecho
A transitar la vida por la vereda del sol
No por la de las sombras
Por esas calle y alamedas pobladas de seducciones
O en el vergel de este tiempo de mi vida
En el que decido ponerle amor
A mis palabras, a mis estrofas
En el que me apropio del sentido
Del significante de los signos del silencio
Cuando las baldosas que te esperan
Están amasadas de segundos, de minutos
De tiempo pleno que no existe
Como de la inexistente plenitud de mis espacios
Pero se
He aprendido
Con las manos doloridas
El alma deshilvanada
Que soy un hombre de destiempo
Viviendo en los bordes mismos de la locura
En el exacto limite de tu pueblo
Donde nos fundimos para hacer un continente
De brazos, piernas, bocas, labios y miradas
Mientras las olas de un azulado océano
Bañan las playas de mi ventana
Mojan suavemente el vidrio de mi espejo
Rondan ligeramente el laberinto de mi olvido
Hasta darle muerte al minotauro
En las ficciones de tus formas
Como un golem de amor en primavera
Cuando se produce el milagro de que tu país
Se rinda pleno a este amor como una hoguera
jueves, 23 de diciembre de 2010
MI DESTINO...
Mi destino sigue los pasos de un tango
Vengo desde el más hondo barrial
Ahí donde el fango se hace espeso
De sangre y sueños demolidos
De demonios y estafadores en los versos
De noches tan oscuras que no cuentan
Vengo desde lo más profundo de esta historia
Donde se torna argamasa el dolor y las lagrimas
De tanto obrero, changarines y peones golondrinas
De tanto negro, de tanto pobre, de tanto alcohol
De tanta esperanza despanzurrada
De la prostitución y el choreo haciendo escuela
Que me empujaron, como a tantos otros
A empuñar la santa rebeldía
Levantar las banderas rojas y negras
Y en algún octubre meter las patas en la fuente
Vengo desde la orfandad que me dio una Eva por madraza
Y un Che guerrero como ejemplo
De entre tanto yuyos en mi potrero
Fue difícil que florecieran algunos lirios
Pero también tuve que aprender
A endurecerse en medio del cariño
O con el afecto como único estandarte
Hay veces que despierto
Recordando en los sueños mis orígenes
Son tan iguales a los que vivo estando despierto
Que no me caben dudas
Vengo de donde vengo asumiéndolo
Vengo y recorro este sendero
Porque desde la furia de lo injusto
Desde el vendaval de hambruna
Desde el recuerdo de tanto olvido
He tomado la decisión de no pasar en vano
De escribir mis versos mas disimiles en esta arena
De saborear la madurez en su frescura
De hacer el amor con el cielo por testigo
De mirar que en el inventario tengo cicatrices
Pero fui cerrando las heridas con los besos
De esta mujer enardecida
Que ha saber viene del mismo infierno
Sin renegar de ninguno de sus claros pecados
Mancomunadamente ella y yo
En esta sinuosa avenida
Donde uno, en esta Buenos Aires porteña,
Teje en el albor el comienzo de la vida.
Vengo desde el más hondo barrial
Ahí donde el fango se hace espeso
De sangre y sueños demolidos
De demonios y estafadores en los versos
De noches tan oscuras que no cuentan
Vengo desde lo más profundo de esta historia
Donde se torna argamasa el dolor y las lagrimas
De tanto obrero, changarines y peones golondrinas
De tanto negro, de tanto pobre, de tanto alcohol
De tanta esperanza despanzurrada
De la prostitución y el choreo haciendo escuela
Que me empujaron, como a tantos otros
A empuñar la santa rebeldía
Levantar las banderas rojas y negras
Y en algún octubre meter las patas en la fuente
Vengo desde la orfandad que me dio una Eva por madraza
Y un Che guerrero como ejemplo
De entre tanto yuyos en mi potrero
Fue difícil que florecieran algunos lirios
Pero también tuve que aprender
A endurecerse en medio del cariño
O con el afecto como único estandarte
Hay veces que despierto
Recordando en los sueños mis orígenes
Son tan iguales a los que vivo estando despierto
Que no me caben dudas
Vengo de donde vengo asumiéndolo
Vengo y recorro este sendero
Porque desde la furia de lo injusto
Desde el vendaval de hambruna
Desde el recuerdo de tanto olvido
He tomado la decisión de no pasar en vano
De escribir mis versos mas disimiles en esta arena
De saborear la madurez en su frescura
De hacer el amor con el cielo por testigo
De mirar que en el inventario tengo cicatrices
Pero fui cerrando las heridas con los besos
De esta mujer enardecida
Que ha saber viene del mismo infierno
Sin renegar de ninguno de sus claros pecados
Mancomunadamente ella y yo
En esta sinuosa avenida
Donde uno, en esta Buenos Aires porteña,
Teje en el albor el comienzo de la vida.
HAY NOCHES VARIADAS...
Hay noches solitarias
En el que aun siento las canciones
De una infancia agujereada
Por donde suelen colarse
Recuerdos que me son agradables
Pero que no impiden
La sensación de la angustia
El abandono primero
La tristeza en un cuarto de adobe
El pan duro de la pobreza.
Recuerdo si, la rayuela en mi vereda
Los juegos de las bolitas y escondidas
Mas recuerdo mis salidas al cementerio
Evocaciones que carcomen los años iníciales
En el que las tumbas de tierra y mármol
Cobijaba la desazón silenciosa
De cumplir con un rito tenebroso.
Pero hay noches no tan solitarias
Por lo agradable de tu compañía
Por la generosidad de compartir tu luna
Por el amor con el que cortamos las tinieblas
Por esas caricias disparadas por tus manos
Que aplanan tanta ansiedad, tanta fobia
En el que el recuerdo es instantáneo
Porque mi memoria es la de un animal enceguecido
Solo retengo el minuto precedente
En el que creo ahogarme en tus besos
Ser nadador experto en tus corrientes
Deslizándome por la planicie de tus poros
Abriendo zanja en lo cóncavo de la entrepierna
Allí donde un lobo se bate en retirada
En el amanecer de un día en construcción
Persignándome por recibir tu comunión
Aunque pecador indecible de madrugadas
En el mismo instante en el que gimen
Los verbos, predicados, del mutismo gramatical
Adelantándose en el tablero un escaque
Las palabras indecibles de amantes en alborada
Por esas zonas me remonto
Soy como las barcazas antiguas
Que sabiendo su estructura despintada
No le asusta navegar de noche
Mirar las estrellas en tus ojos
Sentir tus frases amorosas
Revotando incontenibles en el espejo
Inexistente de un tiempo cualquiera
Hace no se cuantos días
Que termino la jornada en armonía
Será tu nombre
Será tu entrega
La dueña de tanta sintonia?
En el que aun siento las canciones
De una infancia agujereada
Por donde suelen colarse
Recuerdos que me son agradables
Pero que no impiden
La sensación de la angustia
El abandono primero
La tristeza en un cuarto de adobe
El pan duro de la pobreza.
Recuerdo si, la rayuela en mi vereda
Los juegos de las bolitas y escondidas
Mas recuerdo mis salidas al cementerio
Evocaciones que carcomen los años iníciales
En el que las tumbas de tierra y mármol
Cobijaba la desazón silenciosa
De cumplir con un rito tenebroso.
Pero hay noches no tan solitarias
Por lo agradable de tu compañía
Por la generosidad de compartir tu luna
Por el amor con el que cortamos las tinieblas
Por esas caricias disparadas por tus manos
Que aplanan tanta ansiedad, tanta fobia
En el que el recuerdo es instantáneo
Porque mi memoria es la de un animal enceguecido
Solo retengo el minuto precedente
En el que creo ahogarme en tus besos
Ser nadador experto en tus corrientes
Deslizándome por la planicie de tus poros
Abriendo zanja en lo cóncavo de la entrepierna
Allí donde un lobo se bate en retirada
En el amanecer de un día en construcción
Persignándome por recibir tu comunión
Aunque pecador indecible de madrugadas
En el mismo instante en el que gimen
Los verbos, predicados, del mutismo gramatical
Adelantándose en el tablero un escaque
Las palabras indecibles de amantes en alborada
Por esas zonas me remonto
Soy como las barcazas antiguas
Que sabiendo su estructura despintada
No le asusta navegar de noche
Mirar las estrellas en tus ojos
Sentir tus frases amorosas
Revotando incontenibles en el espejo
Inexistente de un tiempo cualquiera
Hace no se cuantos días
Que termino la jornada en armonía
Será tu nombre
Será tu entrega
La dueña de tanta sintonia?
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