miércoles, 10 de junio de 2009

AMIGA MIA



De que color,
Amiga mía, son tus incertidumbres,
De que pátina los sueños que no sueñas,
Los besos que no disfrutas ni recibes,
Las caricias que vuelan a otro cuerpo,
Las mariposas que se transforman en orugas,
Los barcos que recorren tus avenidas
Con mascarones despintados de tristeza
Por favor, cuéntame!!
De que color fue tu ilusión primera
La que se adorno de flores mustias
En todas tus inmanejables primaveras
Las otras estaciones o lo que fuera
De que color, amiga mía,
Son tus profanas pesadillas de madrugada
Que requesbrajadas lagrimean en una esquina
Su desconcierto de no ser nunca las primeras.
De que color son las letras de tu pluma
Las que no nacen por vergüenza
Por dolor, por reticencia
De aquellos versos hundidos en un olvido
En la ignorancia de los ojos que tu esperas
Con el temor incrustado en tus ideas
Porque la vida, amiga mía, es como el océano
Inacabable en su inmensa densidad
De acuosos amores y pesares
De galeones hundidos en loca travesía
Pero sabes que para ser vencidos
Las naves debieron desplegar sus azules velas
Echarse a la mar sin certeza de victoria
Quizás, amiga, alli este el secreto de los colores
El intentar
El arrebatarle los versos a la existencia
El pintar de naranja y ocre el piso de tu morada
El desafiar con el verde y el argentino
La negritud de las prisiones del pasado.
De que tonalidad pintaras tus enigmas
Los mismos que te acorralan en tantas alboradas
En los zaguanes de la postrera esperanza
Cuando la paleta de matices agote su paciencia
Alli, en ese fondo, quizás definas una pincelada
Que pinte las huellas de tu paso en esta difícil existencia
De que color amiga mía son mis preguntas
Ahora que mis pinceles almacenan la alegría.

EL SILENCIO DE MI PALABRA


Detengo la palabra
Un instante antes del labio
Un segundo precedente a la partida
En un ínfimo lapso acallando lo sabio

Me convenzo de mi silencio
Cuando hablo con otra gente
Mi mudez me parece un bullicio
En tanto desolado con la necesidad urgente.

Mi sordina hace piruetas en las calles,
En las plazas, los bares y en tu lecho
Tanto callar, buscando una vocal, una consonante
Un sustantivo, un suspiro de letras y de signos
Para recorrer mansamente las costas de tu cuerpo,
De tus henchidos senos de hembra codiciosa
Que se devora los jugos y los juegos.

Palabra hallada que no termina de definir tu boca,
Tus labios, lo que ellos hacen y deshacen.
Un signo, que una vez acertado
Se coloque en el centro de tu vientre
Como dedos que se juntan suavemente
Cerrándose sobre el plumaje de tu alondra.

Mi silencio perforado, por símbolos, códigos
Tejen tu cuerpo detenido, extendido, sumido
En un páramo en llama con lluvia como para mojarte
Que se escurre por la rendija de tus ojos lascivos
A los que cubro con la saliva de mis nubes
Y te descubro las sensuales piernas en lento movimiento
Usando metáforas bajo la que subyacen los tabúes
De capas de memoria de gente olvidadiza,
Olvidada, olvidable, sin rescate en esta noche lujuriosa
Y sigo buscando y buscándote en las palabras que defino.
Quizás no me comprendan ni me comprendas
Mujer forajida de amores extranjeros.

Eso que es un silencio diferente
Que es un silencio escuchado
Incomprensiblemente atropellado
Por innecesario, por quejidos femeninos
Ese silencio es como una rueda rota
Que te recorre curioso de punta a punta
Hembra que me perteneces y que no
Siendo señora y puta todo junta
Que te entregas y te resguardas en un tiempo,
En la época en que te expandes y también te acotas.

Mi silencio y su sombra,
La palabra, las palabras
No se paralizara aun cuando mueras
Si no es extenso el tiempo de una mirada
Es prolongado mi deseo, el que labras
Como es eterna esta ultima madrugada.

PUEDO, DESEO




Después de tantas décadas
Puedo creer que en mi triste alegría
Puedo sentir que en la fuerza de la brisa,
Del viento, del huracán,se encuentra mi deseo,
De ese deseo trascendente
Que sobrevuela, hundiéndose
En la erótica sexualidad nuestra de cada día,
Que se desliza por el área de tu noche,
En el portal brillante de tu impudicia,
Planeando el ocaso de un orgasmo,
Sin la plañidera desdicha de una ausencia,
Aunque puedo superar todo lo dicho,
Creyendo que mi deseo es cuasi omnímodo,
Es deseo que desea ser deseante y deseado
Que cree que otras islas de la existencia
Pueden ser bañadas por sus aguas,
Por su potencia,
Por la voluntad henchida de ignorante inocencia.

Puedo, pero desde mi impotencia,
Puedo ser lo que creo, lo que quiero
Sobre un desaliñado mantel,
En lo blanco de unas hojas mansas
Que no se opondrán a mi deseo,
A mi atrevimiento de baqueano
Buscador de versos perdidos
Cuando su huella,
La de los poemas, las estrofas,
Aparezcan ante mi mirada atenta
Y sin compasión yo las recoja.

Ahora se que puedo, se que deseo,
Se que no hay imposibles si son posibles,
En los mares desvirgados de este orbe,
Con la palabra, el verbo, agujereada en lo innoble,
En lo corrompido,
Se que puedo siendo signo, símbolo
Palabra que se transforma
Con su vuelo majestuoso de pájaro aterido,
Valiente en la suma de sus miedos,
Con el afilado pico suspendido,
En el espacio vital que le donaron sus alas
Y asi como el pájaro soy acrobacia,

Sobre tus años de aguila reverdecida,
Entre los pliegos de tus lapsos acumulados,
Soy la paz guerrera,
Que mi alma y la tuya tanto anhelan.

Como en incontables lustros
De mi pasar andando en la tierra
Desaprendí de mi ceguera
Y me entregue a creer que eras tu quien eras…

NOS ELEGIMOS




En mi barca, detenida por el sueño
Me siento un arcángel hecho a tu medida
Siento tus caderas justas y rotas
Traspasada por la cruda flecha de mi vida

Acumulo en mi jarra todos los temores
Bebiéndome a sorbos la locura de tu espanto
En tu cuerpo fuerte de madera noble
Apoyo mi boca y me erijo en tu único santo
Soy el hacedor de tus cansancios matinales
El ave rapaz que te asalta tanto y tanto
Un cavernario del brutal sexo navegado
Un chacal al que entregaste tus cantos virginales.

Reposas descansando y totalmente agradecida
De ser bañada por la escoria de un volcán activo
Flujo absorbido por tu sensual boca enaltecida
Como afluente que se encuentra con tu líquido vivo
En el monte de olivos donde tu angel me captura
Me entrega a tu vehemencia inmoralmente sacra
No hay última sino una majestuosa sempiterna cena
Como de amor no saben nos excomulga una infernal lacra.

Tal vez en esta negra noche no llueva tanto
Quizás los fantasmas engendrados por el miedo mas primario
Nos den tregua para quitarnos tanto escarnio
Tanto ramalazo acumulado como sombra de otras sombras
Que arreciaron en los postreros instantes de nuestro gozo
Acompasado como mecido por tu susurro que me nombra

En la barca antes detenida por la azulada vigilia
Sobrevivimos al diluvio universal como pecadores
Como bíblica maldición que se gano el hombre
Bajamos a la tierra, multiplicamos nuestros amores
Porque contra los canones impuestos por hipócritas
Nos rebelamos con la única herejía del placer y los dolores
Nos rebelamos y elegimos ser imperfectos
Adueñándonos de la risa, la prisa, el desacato,
La impostura, la irreverencia,
Elegimos…
Como en cada dia, en cada espacio del ahora
Nosotros elegimos, nos elegimos…
La paloma de la barca regresa cada día, cada rato…
Hasta el apocalipsis nuestro de cada muerte
Asi sea, asi es…

domingo, 31 de mayo de 2009

ESCRIBIR A CONTRAPELO


Tengo pocas letras
De un alfabeto mal aprendido
O desconocido
Me propongo ser austero
No gastar inútilmente mis adjetivos
Entender lo que dictan los que saben
Cuando no saben lo que dictan
Debo remitirme a una poética de mercado
O de universidades con pergaminos
De universitarios sin poemas
Debe pedirle a Borges que resucite
Que retorne o comience en las aulas
Porque solo asi se validara su genialidad
Que tan solo lo es en una esquina de buenos aires
O en la vereda tuerta de un barrio
Cosa seria este desobediente ciego
O Juan gelman indisciplinado
Que hacer con los pueblos primitivos
Los que hicieron de la poesía su lenguaje
Como no saber que cada cosa
Debe ceñirse a la estética de los impotentes
De los que juegan a jueces
Sin saber nada, creyendo saberlo màs que todo
Divise a lo lejos la hoguera encendida
De las togas almidonadas en algún claustro
Dispuestas a castigar al filósofo
Quien en un acto irresponsable supo decir
Solo se que nada se
Me rindo, no he de volver a levantar la pluma
Dime Pablo Neruda, ¿en que liceo te enseñaron
Tus canciones de amor con números desesperados?
Vuelvo a silenciar al mudo papel que pide tinta
Que delira por unas tetas voluptuosas,
Por la fatiga de un amante casi perfecto
Por las rosas que no se ponen mustias
Que celebran tu presente primavera.
Nada, ahora serán versos austeros
El mar se encuentra calmo esta tarde
La arena de la playa esta humedecida
Una gaviota vuela a lo lejos
Dos personas no pueden revolcarse en el sexo.
Me he rendido, acatado el dictado del deber
Ahora se que no habrá mas nubes torpes
Ni retozara en los medanos una hembra alocada
En presencia de los dioses de mi mitología
La que en una noche de borrachera tramamos en un burdel
Amigos embriagados por las curvas geométricas
De las letras que de corrido aprendimos a escribir.
Ahora mi cuaderno guarda luto y espera un lejano veredicto
Mientras veo pasar la vida con la mirada de un juglar enamorado.
Me rendí, por eso escribo a contrapelo.

EN TU NOMBRE AMOR




Has gritado
Aullado, gemido, suplicado
Los cabellos degenerados
Por mis dedos que te han tocado,
Penetrado, que se han hundido en tus oquedades.
Has vociferado hasta extenuarte.
He terminado, acabado
En las cavidades eróticas de tu cuerpo
Derramando mi semen, bendiciéndote
Hemos ardido, incinerándose nuestro lecho
De pasión, de goce, de perversión
Las sabanas humedecidas recogieron nuestra esencia
Entregados, rendidos, satisfechos
Tanto como el aire del próximo mañana
Como la plenitud de lo incompleto
Tanto y tan poco,
Que invoca a recomenzar nuestro juego.
Llega el descanso, la tregua, la mirada cruzada
El recuerdo de lo recorrido hace instantes
Del despliegue de tu lengua por mi cuerpo
De la mía por la constelación de tus poros
La saliva de mis verbos en tus ranuras
Los labios de cargada sensualidad extrema
Que se posaron sobre tus pezones
Sobre la cima de mi erectilidad
En el valle silencioso de tu pubis
En los caudalosos arroyos de tu boca,
En las paredes calenturientas de tu vagina
En la profundidad de tus abismos
En el lóbulo de mis mansos oidos
En mi espalda desnuda de mentiras
Sabiéndome a bellas líneas la curva blanca de tus nalgas
Camino pocas veces navegado
Lugar donde encalla mi bergantín
Hincando el rayo de mi falo en el remolino de tus olas
Mas un alocado vendaval de manos prometidas
Enfilaran por nuestras pieles sediciosamente anhelantes
Volviendo al ritual religioso del sexo explosivo
Del gozo que estalla en cada susurro, en cada grito
Innumerables pequeñas muertes que son vida
Agitada vida, única que vale ser vivida
Porque desde el origen de la existencia elegí,
Opte, por ser parte del orgasmo inaugural
En la màs estricta vocación fundacional
Ungido del poder de la palabra
Te repito, como en el principio de todo principio
Parirás el amor con el dolor de tu alegría
Por lo tanto en esta, la primera de siete noches
Has gritado y llorado de felicidad
He aullado como un lobo antiguo la canción nuestra
Hemos hecho intensamente el amor, y se repetirá
Màs dije ¡se ha hecho la pasión!,
Y la fogosidad tuvo tu nombre en ese instante eterno.
Nuestro mundo tuvo su génesis interminable.

jueves, 14 de mayo de 2009

CELEBRO


Dejo caer un beso
Lo atrapas con tus labios
Preparo muchos otros
Que capturaras al instante
Mojare tus comisuras
Morderás mis palabras,
Como muerdes mis relatos
Como acaricias mi cabellos,
Como surcas mi rostro con el tuyo
Gastando tus manos en mis dedos
En mi espalda, en mi sexo
En las gotas redondas de tormenta
En las vocales y consonantes que agitan tus oidos
Apresando por el rabo mis suspiros
Mis jadeos, mis proclamas de loco incendiario
De tu sensualidad, de tus pecados
De tu cuerpo que se forma y transforma
En la superficie de mi cuerpo plano
Con la salvedad del mástil de mi barco.

Te echas hacia el océano insondable
Donde descansan monstruos mitológicos
Partiendo una ola de tiempo añejo
Sobre el espejo de mi nombre ignoto
Donde la nada todo representa
Y tu soledad es materia del pasado
La dulce compañía de mi demencia erecta
Hace de tu dia un paisaje luminoso
Con tus noches, ayer desoladas, ahora bulliciosas
Por el milagro de saber que uno con otro
Pueden ser uno màs completo.

Nos decimos tantas cosas
Que las palabras no contienen, no contemplan
Son sentimientos fuera del molde de los existentes
Que se desbordan por los canteros de la vida
Que se despliegan por el infinito trastocado
Cubren el firmamento,
Màs son tan amplios que cubren una noche
En el revoltijos de amor de nuestra cama
Son las cosas que llenan las tinajas de la vida
Por eso en cada movimiento acompasado
Cuando entro en el estrecho de tu entrepiernas
Me recibes con la acogedora calidez de tus arroyos
Y fatigamos la luz hasta una nueva madrugada.
El amor ha sido hecho, ya, por los siglos de los siglos.

El beso ha sido consumido
El amor ha sido consumado
Dios celebra embriagado.