miércoles, 8 de julio de 2009

HOY VIVO, AMOR!




Me desperté,
Estabas aun a mi lado con tu verbo encendido,
Te dije en silencio que te amaba
El camino pedregoso que habíamos recorrido
Tu, yo y el,
Los tres o màs sombras con sus luces,
Los tres con sus heridas primarias,
Con las llagas expuestas,
Con la playa invadidas por cangrejos,
Por nubes que caían a plomo,
Sin reparo ni glorieta de olas,
Solos, tu y yo, y nuestros críos lastimados
Esos que se conduelen,
Crecen en el mismo sitio,
Descontenidos de abrazos, de caricias, de madres
Quizás magullados por el fogonazo de un disparo
De las canas de un abuelo que rondaba
Un cantero de flores hechizadas
Esas mismas que riego en los sueños
Con los rios de sangre
Con el revoloteo de inviernos
Desbordado,
Como me sobrepaso la sequedad del alcohol
En la cantina sucia de un pueblo abandonado
Ahí, si allá, en el medio de la nada,
Cuando un espejismo salvador
Me sedujo y me redujo,
Me rescato de las arenas movedizas del afecto
Y alli estabas, detenida, restañando tus rasguños
Estirando tus manos, tus largos dedos,
Sin anillos venenosos,
Con la ternura de quien ama y se sabe amable
Asi llegamos a construir un laberinto transparente
Donde armamos los columpios, la rayuela,
El tinente,
Los juegos inmortales de la vida y la muerte,
Ahí, leyéndome los labios,
Palpándome el corazón,
Ahí estabas Elena mía,
Elenandote tanto como un aguila,
Deselenandote entre murmullos de oraciones
En mi iglesia despoblada,
En el cultivo de mi tierra arrasada,
Plantando rosa a rosa, orquídea a orquídea,
El mangrullo de mi estima,
La luminosidad de estos días,
En los que no reviso mi ropero de trastos viejos,
De olvidos, de desmemoria, de ira gastada,
Ahí estabas, alli estaba mi párvulo recuperándose,
Jugando en las hamacas del silencio y el pasado
Y yo, solo yo uniéndome a ti,
En los primeros rayos de esta alborada
Nueva, desplegada,
Anunciando los ahora en bandada.
Se que hoy vivo, y si vivo amo.

TE MIRO




Te miro
Lo hago sin verte
Atravesándote,
Viendo las calas blancas empinadas
El sonido de una melodía de tormentas
Un ayer teñido de ilusiones
Amarillo, ocre como las fotos antiguas
Ayer vivías,
Eres, en el recoveco de mi memoria,
Un mercader de olores y aromas
De siestas mojadas de grillos
Con parroquias derruidas a tu paso
Y los pórticos de tu sexo exuberantes
Abriéndose al huésped insigne
Que en avance y retroceso
Provocaba el sonido del campanario
En tu plaza poblada de mendigos.

Pasa, si que pasa,
Recordarte en mi olvido,
Olvidarte en mi recuerdo,
Significando ahora tan poco
Como tanto implicaras en el pasado
En la negrura de mis luces
O en el brillo de mis alucinaciones
Pasa que te miro y no te veo
O te veo cuando no te observo
O te observo en otra gente, en otra hembra
Te reconozco en otro lecho,
En el placer sacro de otras figuras
En el bebedero con el agua resecada
O en el arroyo seco desbordante de nada.

Que cosa la vida,
Su paso, su vértigo, su desmayo
Las palabras desgranadas, complicadas,
En la búsqueda de un páramo,
Encontrando a cambio, un laberinto en llamas
Una explosión de orgasmos viejos,
De aullidos nuevos,
Abrazada al tronco de un árbol naufragando,
Como si nunca fueras a asomar tu pedigrí
Tu prontuario de cleptómana de sueños,
Que cosa vida,
No contentarte con terminar en lo finito
En un coro de demonios que me despabilan
En esta gélida mañana en la que miro,
Juro que te miro en mi lecho,
Más no te veo, o te atisbo en otra piel
La misma que desollé en un enero
Cuando el verano me fue tan pero tan infiel.

Te miro… o lo intento,
Pero hace tiempo estoy ciego…

lunes, 6 de julio de 2009

EL EDEN TEMIDO




La vida transcurre, pasa
O es la muerte la que acorta espacio?
Desde el fondo del océano, no lo se.
He construido una iglesia,
Una religión, la de la queja,
La de reclamar lo que no me gano,
La de pedir amor,
Desde el fondo más oscuro,
El de mí infierno màs caldeado,
El de mis llamas inexistentes, salvo en mi memoria,
Desde ahí, encadenado, invisiblemente sujetado,
Pido como lisonja lo que creo que me corresponde
No peleo, no me lo gano
Reclamo desde mi victimizaciòn,
Traigo los rayos y las tormentas
Me justifican, dicen de mis heridas abiertas,
Pero nadie me entrega lo que creo,
Lo que en realidad no existe,
O solo existe en el potro de mi grito
En el llanto cobarde de no animarme.
Pido luz, pero cierro los ojos
Solicito el sol reparador
Escondido detrás de una inmenso miedo,
No, alli no llegara nunca lo que digo,
Lo que pido, lo que chillo complejo
No, no construyo camino, solo abismos
Dibujo caricias, pinto manos,
Pero no tengo cuerpo, continente.
Quiero un ser amoroso,
Esculpo su silueta,
Lo proyecto en el cielo, en la bóveda celeste
Elevo la mirada,
Màs lo que sucede a mi alrededor no es sublime
Lo desecho
Voy por màs,
Por nada en realidad,
Abro tanto los brazos que no hay màs pájaros
No hay cantos, ni mares espejados,
Ni árboles con hojas verdes,
Ni flores de querubines
Ni mariposas que aletean en el cuerpo,
Ni cuerpo que es sinfonía imperdible,
Solo hay un libro sin páginas,
Ni palabras autenticas, valientes,
Ni otro signo que no sea el del desierto
Javhe me amonesta, me intima,
A los tibios los vomita Dios, me señala.
El edén esta despoblado,
La serpiente y el fruto son mi pavura
Mientras tanto, mi canto es simulado,
Pero sin vivir no hay amor ni vida.

AMOR, TE APAREO




Hay un lugar,
Quizás una esquina,
De amores doblegados
Un sitio donde te construyo jornada tras jornada,
Comenzando por una unidad,
Un beso borroso en mi memoria,
Un llamado implorante
Cargado de la apología esperanzada,
Como una voz en el desierto de la vida,
Un grito mudo de madrugada,

Te preparo en mi presente,
Te desmonto en la raíz cuadrada de mi memoria,
Veo el regocijo de tu abadia,
Tu sacristía voluptuosa, en mi repaso tangente
Como las claras aguas de tu deseo
Pintadas en los senos y logaritmos de tu gloria.

Mis nimbos se dispersan,
Queda expuesto el calor de mi vehemencia,
Que atraviesa raudo, presuroso, las mayólicas
De los poros de una dermis erizada,
De un cuerpo que se arquea,
Como la ensenada ante las olas de la sinrazón,
Sacudido por la convulsiva sudestada
De mi órgano erecto, de un tronco henchido
Que se pierde en los tajos rojos
De tus labios sedientos por pecados redimidos.

Te construyo y te demuelo
Te amo y te deseo,
Te poseo y te despojo,
Pirata, bucanero de un armónico amor lujurioso
Juglar del sexo corrompido
Anarquista de los sentidos asaltados
Te presiento tendida, ansiosa, reclamante
Aunque me desconozco en el reflejo de mi espejo
En una alborada de embriaguez
Con las desnudas ropas de experto amante
Que se aproxima tanto que se pierde en lo lejos.

No nos olvidaremos,
No nos extrañaremos,
Porque lo que nació vivo,
Se mantiene irrigado de presencia,
De begonias en un vergel melifluo
Exiliando un camposanto de partes oxidadas
No perece lo que nace imperecedero
Con tu codicia creciente
Y mi oferta de plenitud confirmada
No, te desacoplo en mi evocación
Te apareo con las luces de cada alborada
Ahora solo falta hacer de este momento,
Este encuentro de hora màs hora
Un verso, un poema, una canción.

domingo, 28 de junio de 2009

TE RECUERDO EN MI OLVIDO




Aun sabiendo que hoy volverás a estar,
Te recuerdo.
Cada día con su novedad
Te evoco,
Te recuerdo en los bordes
De la sombra del olvido,
En el eco de la omisión en mi memoria
Socavón inmenso bordado de recuerdos
Con la negligencia como materia imprescindible
Barco que navega con silueta fantasmal
Solo perceptible en las olas de la reminiscencias
De la recordación en mi vigilia trunca.

Te recuerdo,
Aun cuando estas en mi presencia
Cuando comparo tu piel de este ahora
Con la epidermis que me conmoviera antes
Con tus ojos, tu boca, tus palabras
Que parecen ser las mismas
Aunque distintas en los momentos màs distantes.

Te recuerdo y te presiento
En las muecas virtuosas de mi boca
En el vacío de tu esencia en otro lado
En la marca que dejas a tu paso
Signando un pasado ardiente
A la espera de la inmolación en cada lapso
En cada deslumbrante paso
Que te lleva desde el recuerdo al presente
Que te mueve y me mueve
Como signo de que la creación aun no ha empezado
Que la palabra, el signo, el símbolo
Demoraron en el poder darnos por realizados
En ese abrazo, entre las olas mansas primeros
Que se transforman en rompientes volcánicas
Haciendo de nuestro océano un punto álgido
Donde se pierden los vientos huracanados
Asi y más, es lo que recuerdo
y parte de lo que olvido
Porque empiezas en mí ahora
Caminante de senderos ya perdidos, olvidados
Que detienes tu paso impregnado de ayeres
En el presente de mi soplo vital
Diosa de una religión inacabable
De una sola jornada renovable
Aquí te recuerdo,
Atónito de que te manifiestes en cada acto
O es el presente la materia del olvido?
O es el olvido el pergamino de amarte?
O es el amor el continente de los bordes desamorados?
Quien lo sabe, solo se que te recuerdo, porque vendrás.

sábado, 27 de junio de 2009

ODA A NUESTRA NOCHE





Me he puesto a descomponer la noche
La ultima,
La de tu presencia fresca,
La de un tálamo maltratado
Por la furia de dos vientos,
El tuyo norte,
Mio el de la sudestada
Que con la verde luna de testigo
En las nubes rojas por asiento
Creció la luciérnaga de tu risa
Y como gotas para un arroyo seco
Se hinchó mi deseo.

Que espesa que es esta noche!
Con guirnaldas de dedos enlazados,
Un carruaje de este carnaval entero
Fuiste atardeciendo como la más clara sinfonía
Con las notas en un mustio pentagrama
En la alegre serenata del último dia de un febrero.

Aquí me queda el despojo de anoche
Unas migajas seductoras de tus dorados senos
Un trozo inacabado de una estrofa apelmazada
La nervadura gris de mis cabellos canos
Unas prendas intimas como botín de guerra
Un bucanero herido en el asalto a tu popa
El salvaje animal del sexo vehemente
Y tu suplica reiterada
En el altar vigoroso de mis velas inclementes.

La noche pierde su oscuridad
Puedo ir recuperando la trama de lo urdido
Puedo ser impaciente sacerdote de aquel templo
Donde danza tu cuerpo desmayado
En el crepúsculo, cuando el dia parece ultimado
Pero lo último carece de total sentido.

He desacoplado la noche ya pasada
Miro en el espejo de mis recuerdos
La abertura angosta de tu mirada
Presiento que serán tus pasos alocados
Los que pongan luz a otro nuevo encuentro
Cuando feliz rindas tu ciudadela
A la magia bravia de mis besos desbocados.

La noche ya a fenecido
Mañana otra noche remontara su vuelo
Màs en mi oficio de juglar desmontador
Recordare que siempre llegas
Mariposa voraz con aroma como fuego
Desmontare otra noche, nuestras noches
En las que se impone lo dulce de nuestro juego
Cuando tus labios alaben el derroche.

jueves, 25 de junio de 2009

UNA POBRE POESIA




En la oscuridad de una habitación
Mutilada de suspiros de pasión
Llegas despacio,
Casi en silencio,
Como sigiloso entra un ladrón,
Te recuestas
Procurando no hacer ruido
No mover las agujas del tiempo
Tratando de volverte intangible
Observando su cuerpo quieto,
Te recuestas levemente
Como la brisa de una tormenta abortada
Te recuestas,
Se recuestan,
Porque traes tu amor furtivo en los poros,
Tensa, el alma amedrentada,
Suspendida esperas el milagro,
Que no lo note
Que no te note
Que no los note en el aroma de un sexo fresco,
Tantos cuerpos y no sentirlos,
Pero ya dejaron que las caricias emigraran,
Lentamente,
En la rutina de otros besos,
Que el deseo nacido en un enero
No llegar a convertirse en primavera
Con las escarchas clavadas en los muros
En moribundos gemidos
Ahogados en la triste cobardía
La hojarasca de los te quiero
Son barridas del piso de algún dia.
En las ventanas
Se conservan las imágenes primarias
Mientras te acuestas,
Recostando tu cansancio,
Tus momentos tristes sin futuro
Tus mañanas difuntas de ilusiones
Escapándosete el crujido de un continente abatido.
Te emparejas temerosa,
Sabes que tus pliegues
Obtuvieron una victoria pasajera
Tu aridez intenta evocar la perdida lubricidad
Ya no sabes si amedrentarte
Por una reacción que no ha de llegar
O rebelarte a la impotencia de la claudicación
Transformadas en dos egos vencidos
Te allegas intentando no rozarlo
Y el con las rosas descompuestas,
Con los versos deshilvanados en pobre poesía
Que recuerdan una lejana alborada
Donde te beso en la boca equivocada
Desorientándose hasta esta noche
Cuando simula dormir sus alas extenuadas
Ya que sin obstruir los parpados pesados
Arrastran desde tiempo las pesadillas
Màs feroces y tan desencarrilada.
El sueño es un buen aliado…