Silvia Deus me dijo se llamaba, Silvia Deus, de dios o de diosa, quería conocer a un hombre, aun macho, porque su esposo la había abandonado. Vivía en Av Libertador, en un piso, solitaria, pero me cito en la Biela, me hablo de su consumo de cocaína, de su adicción, de un esposo y unos hijos que se cansaron y la dejaron, niña rica, sola y abandonada, en ese piso de Libertador. Quería conocer a alguien que fuera comprensible con ella, "somos buena gente" era su consigna cuando entregaba todo en la cama, desnuda y sin inhibición, lo mas loco que se me ocurría ella lo cumplía, hasta que un día cansado de sexo anal, botellas de vino caro, skype con un criador de caballos del reino unido, me harte para no volver mas. Antes conocí a sus padres, ya ancianos en su departamento de Av corrientes y Rodriguez Peña. inmenso departamento, lugar donde cogimos en cuanto cuarto estaba desocupado, hasta que nos vio la madre y nos fuimos. ya habíamos agotado las experiencias limites, ascensores, supermercados, donde en minifalda y sin ropa interior se entregaba a dar lo que tenia, la terraza, la plaza en la noche, ya era suficiente. Hace poco te volví a encontrar a me encontraste por facebook y me propusiste que volviéramos a aquellas épocas, tuve la fantasía de que si, pero ya no tenia ganas y segundas partes nunca fueron buenas, asi que solo nos dijimos, somos buena gente opero esta vez no!
miércoles, 20 de enero de 2021
LUZ
Tinta
como único consuelo
y así sigo
así se sigue
las horas hacen ruido
los perros ladran
nunca se sabe
de donde viene el ruido
he leído a Proust
así continuo
voy a la deriva
con el temor a estrellarme
pongo la pluma en el papel
ahora es una sabana
sueño con la luz de mi ventana
con tus largas piernas de porcelana
con tu boca desangrando labios
sobre mi pene de algarabía
se que solo es una fracción de tiempo
y yo un tiempo que se fracciona
entre tus senos
erguidos
pezones lascivos que me dan lo que deseo
pero te vas
y en la espera agonizo
me hago poeta de la escasez
escribo los versos para leer
boca arriba
cuando entro por tu ano
y pides mas
ya no tengo mas versos por hoy
solo ayudarte con mi mano
Roberto Brindisi
miércoles, 19 de agosto de 2020
SOLEDAD ENREDADA
Un lugar ermitaño
Desesperado por los murmullos
Requiere de mi sombra
De mi soledad
De los ruidos de tus jadeos
Que hoy no están
Como tampoco mi deseo
La indecencia de mi placer
Recorriendo esos muslos suaves
Esos senos enardecidos
Gotas de besos convulsivos
O mares de labios en delirio
Ahora solo silencio
La inmovilidad del infinito
Regresara la noche
El espejo de imágenes adormecidas
Volverás cuando te espere
Junto a las ventanas del recuerdo
Susurra nuestra infancia
Con las heridas en presente
Sabiendo que nunca han de irse
Más podemos subsanarlas
Entre caricias y desvelos
Parte un pájaro de este invierno
Sueltas las hojas despedazadas
Veo tu rostro atrevido
Borracheras de mil hastíos
En las lenguas de esta madrugada
Siempre vuelves
Siempre volvemos
Somos inagotables el mismo rio.
Roberto Brindisi
sábado, 11 de julio de 2020
LA SOLEDAD ACOMPAÑADA
viernes, 10 de julio de 2020
ASI SOMOS
domingo, 14 de junio de 2020
PRESENTE
Dar cien pasos
Bajo un cielo de gotas suspendidas
Con un sol que es solo una metáfora
Darlos caminando al infinito
Poniéndole nombres de memoria
A cada día, hora,
Lo inevitable retaceado de la conciencia
Y tu sombra en la pared de mi cuarto
Tus jadeos, música del anochecer
El silencio postrero
En las aguas de una alborada
Te vistes lentamente
Sabiendo que habrá regreso
Al menos esa es la fantasía
Volver sin haberse ido
Solo un eterno presente.
Roberto Brindisi







