sábado, 28 de abril de 2018

MÁS ALLA



Caen gotas finas
en este final de abril
mientras se cierran las ventanas
en una ciudad de fuegos antiguos
busco en mi inconsciente
palabras ignoradas en toda dimensión
abro la caparazón de las mismas
volcándolas despacio sobre el filo del papel
nacerá quizás un poema
la expresión postrera de mi silencio
una turbia espera de mi soledad
y entre esos vocablos se dibujan tus labios
amante de silencios nocturnos
de inviernos que traerán el frio de los cuadernos
unas manos que aprisionan mis sombras
unos dedos que se alargan hacia la luz
hacia el interior del vacío de mi infancia
cubre un dolor que cicatriza lentamente
solo el abandono puede ser compartido
reflejado en miles de espejos individuales
no hay peor perro que desgarre las noches
ni lobo más feroz que impida el olvido
lo se yo, largamente
lo sabes tú, desde lo inmemorial
desprotegidos detrás de nuestras pieles
nos aprestamos a cada instante por dar batalla
sin perder de vista que tu silueta es compañía
como una bandera roja de sangre espesa
como una guerrillera en tiempos de aislamiento
agrieto un surco para desplegar estos párrafos
te digo, han de matarnos una de estas noches
a pesar de creer en la infinitud del deseo
me dices que olvidemos lo que aún no ha llegado
que aprisione sobre mis labios rotos
unos besos que nacieron invictos
habrá que construir un suelo nuevo
si es que se nos impide el acceso al cielo
ahora desnuda paseas tus poros por mi penumbra
no renegar de la vida porque para esto hemos venido
digo en mi poesía que sigo siendo un bardo en celo.
Roberto Brindisi

No hay comentarios: